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Informacion Agropecuaria

Informacion general sobre temas del sector agropecuario

La Extranjerizacion de la Tierra

Muchos de los uruguayos poseedores de la tierra hoy lo son porque no existieron restricciones para sus antepasados extranjeros.

Dentro del menu de temas que el anio electoral nos traera, pienso que la extranjerizacion de la tierra ocupara un lugar en el discurso de aquellos que nos pediran su voto. De hecho, ya conocemos algunos juicios adversos frente a este fenomeno, que adelanto no compartir.

Para comenzar, hablar de extranjero frente de la tierra uruguaya parece un sinonimo de yo la vi primero en la medida que sabemos fehacientemente que no existian charruas de apellido Carrasco ni Gonzalez -por utilizar los mios- y, por lo tanto, los que fuimos extranjeros antes nos estariamos rebelando hoy contra los recien llegados.

En esa medida estariamos dando a la orientalidad un caracter permanente sin conceder que los extranjeros de hoy sean los uruguayos de maniana, como ya ocurrio.

Desde el punto de vista cuantitativo el fenomeno se ha pretendido presentar como trascendental. El numero de extranjeros propietarios de la tierra se estima en un 10 % del total.

Si compararamos esta situacion con la que teniamos en el siglo XIX nos llevariamos una sorpresa, ya que por esos tiempos el 80 % de la tierra era propiedad de gente no criolla.

Esto quiere decir que muchos de los uruguayos poseedores de tierra hoy lo son porque no existieron restricciones para sus antepasados extranjeros. Esta apertura y generosidad fue, ademas, la que nos dio en aquella epoca un desarrollo inimaginable para nuestro nivel actual.

Visto desde este punto de vista, entonces, no esta dentro de la tradicion uruguaya decir quien es merecedor de la propiedad, y menos por razones de extranjeria. Pero ademas de este perfil casi moral del tema, flota en el ambiente una vision antigua e incorrecta de las consecuencias que tiene para el pais adquisicion de la tierra por parte de los extranjeros.

Ha escuchado decir frecuentemente que hay extranjeros que compran la tierra para poner un candado en la portera y que ven al campo como una pista de aterrizaje especulativo para su capital. Esta afirmacion denota un desconocimiento absoluto de la realidad de nuestra tierra adentro.

Al decir un candado, se esta diciendo que los nuevos propietarios estan renunciando a obtener fruto alguno de la tierra que no sea el que se produzca en una eventual reventa y por ello se esta condenando al Uruguay a disminuir su produccion de bienes por culpa de los extranjeros. Falso como telegrama de guerra.

Mas alla de que el "revoleo" de campos no es una especialidad que los extranjeros practiquen mejor que nosotros, no es sostenible pensar que alguien renuncie a un beneficio economico por conviccion capitalista y especulativa.

Y si supusieramos cierta la ventaja de especular con la tierra por sobre explotarla como negocio estable estariamos frente a una situacion que tendriamos que preocuparnos mas que la titularidad de las explotaciones.

Por le contrario, la finalizacion del negocio especulativo y el advenimiento del negocio productivo, como condicion a la sobrevivencia, ha sido causa frecuente para que muchos nacionales hayan terminado vendiendo su campo.

El estancamiento es criollo como el zapallo y me animaria decir que, casi sin excepcion, un campo que se vende en zonas de baja produccion produce a partir de alli mas carne, mas granos y mas leche que antes.

No por culpa del vendedor pero si por un perfil empresario diferente, el adquirente trabaja con otros niveles de capital de giro, con un proyecto y con un sensible aumento en la contratacion de personal, asi como su remuneracion.

La participacion de los extranjeros, en particular en este momento, ha permitido permitir retener a productores valiosos del litoral merced a un valor insolito de su activo tierra que, a su vez, permitio arreglar su endeudamiento con mucho menos capital de lo que nos imaginabamos hace poco.

Mantengamos, entonces, nuestra tradicion y permitamos que la gente con campo al decir de algunos se convierta en gente de campo. Nos va a hacer mucho bien.

Fuente: Por Pablo Carrasco (23-04-2004) - Diario El Observador - Uruguay